
Y me dijo que era mucha materialidad, como si las palabras pesaran y adquirieran volumen en el papel.
Y claro que pesan, pero no de la forma ingenua que él propone.
Las palabras no pesan por el grafismo.
Pesan por la conceptualización.
Por lo que no muestran pero que anuncian.
Por todo lo que no son pero que las conforman.
Por toda la esencia que despojan y arrojan al papel sin ser vistas.
Por toda la emergencia de gravedad que nos vienen a tirar en la cara de manera violenta, sacrificial, astuta, dictatorial.
Y que nos dejan desnudos, como si volviésemos a nacer una y otra vez con y en ellas.
Imagen: ' La trahison des images: ceci n'est pas une pipe' - Magritte.

1 comentario:
No, no es una pipa.
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